Las explosiones de luces coloridas en el cielo son el espectáculo más recurrido para recibir el 2026; sin embargo, es necesario tener cuidado en el manejo de la pirotecnia y hacer conciencia sobre los daños ambientales y a la salud. El Dr. Héctor Ulises Bernardino Hernández, de la Facultad de Ciencias Químicas de la UABJO, señala que los artesanos utilizan materias primas complejas como nitratos, cloratos y metales (sodio, potasio, cobre, litio, bario, aluminio) para generar los distintos colores.
El especialista advierte que, al quemarse, estas sustancias generan contaminantes que quedan suspendidos en el aire y pueden ser inhalados, impactando también el suelo y la salud humana. Por ello, recomienda a los artesanos el uso estricto de guantes y mascarillas durante la mezcla de compuestos.
Impacto en el bienestar animal
El médico Roberto Pérez Montiel, de la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, advierte que los animales sufren un impacto auditivo significativamente superior al nuestro. Las explosiones provocan alteraciones de conducta, estrés y temor, lo que deriva en aumentos de la frecuencia respiratoria, glucosa y actividad cerebral.
Para mitigar estos efectos, se recomienda el método Tellington TTouch, mantener a las mascotas en lugares protegidos con música relajante y proporcionarles objetos para masticar. Los especialistas de la UABJO invitan a evitar que menores manipulen estos artefactos y a extremar precauciones para evitar accidentes en esta última noche del año.
