La violencia contra la prensa en Veracruz volvió a cobrar una vida. La noche de este jueves fue asesinado el reportero Carlos Castro, quien cubría la fuente policíaca en la zona norte del estado, en un ataque armado directo que evidencia la extrema vulnerabilidad en la que ejercen su labor los comunicadores.
Los hechos ocurrieron poco antes de las 20:00 horas al interior del establecimiento “Tro Gue”, dedicado a la venta de birria, ubicado sobre la avenida 20 de Noviembre, en la colonia Cazones del municipio de Poza Rica. Un comando armado ingresó violentamente y disparó en repetidas ocasiones contra Castro, quien murió casi de inmediato ante la mirada de clientes que lograron huir para ponerse a salvo.
Hasta el momento se desconocen las causas del atentado. Autoridades ministeriales se encuentran en el sitio realizando las diligencias correspondientes y tomando conocimiento de los hechos, sin que hasta ahora se reporten personas detenidas.
Este crimen no puede considerarse como un hecho aislado. Se inscribe en un patrón de ataques cobardes y sistemáticos contra periodistas y medios en Veracruz, que ponen en riesgo la libertad de expresión y el derecho de la sociedad a estar informada.
En memoria de los comunicadores que han enfrentado la violencia en el estado, resalta el caso de Rafael León Segovia, conocido como “Lafita León”, periodista de Coatzacoalcos a quien la Fiscalía Regional, bajo la titularidad de Karla Díaz Hermosilla, acusó de terrorismo y otros delitos en un proceso señalado por criminalizar la labor informativa. Aunque el delito de terrorismo fue desestimado por falta de pruebas, el caso derivó en la renuncia de la fiscal Hermosilla, y aún mantiene al reportero bajo proceso con medidas cautelares. 
Con el asesinato de Carlos Castro, se confirma la persistencia de un ambiente hostil para la prensa en Veracruz, donde la violencia armada y las amenazas institucionales convergen para silenciar a quienes informan. La exigencia es clara: esclarecimiento total del crimen, sanción para los responsables y garantías concretas para la protección del ejercicio periodístico.
Fuente: AGNVeracruz
