“Se otorga la voz a la ciudadanía para que emita su opinión y propuestas de políticas públicas, lo cual coadyuva a que las leyes sean más eficientes”, enfatizó Cynthia Murrieta Moreno, directora general de la Unidad de Capacitación, al participar en la primera sesión de trabajo del seminario “Los No Tan Jóvenes Legislando 2026. Segunda Edición”. Este ejercicio de diálogo es impulsado por la Junta de Coordinación Política, presidida por el diputado Ricardo Monreal Ávila, en coordinación con la mencionada Unidad de Capacitación.
En su ponencia “La Breve Historia del Congreso de la Unión”, José Luis Camacho Vargas, académico de la Facultad de Derecho y Ciencias Políticas de la Universidad Nacional Autónoma de México, relató que durante la lucha por la Independencia de México surgió un importante documento: la Constitución de Apatzingán. Aunque no tuvo una vigencia plena, representó un avance significativo al recoger las ideas de José María Morelos y Pavón en “Los Sentimientos a la Nación”.
“En esa Constitución, integrada por 23 artículos, se da una serie de ideas que concretará la Constitución de 1814. Es un primer documento que se dice tenía vigencia en los lugares donde ganaba la lucha independentista”, agregó.
Precisó que el acta de nacimiento de México es la Constitución de la Federación Mexicana del 31 de enero de 1824, ya que establece las directrices que aún hoy nos rigen: la figura presidencial, el Poder Legislativo —representado por la Cámara de Diputados, voz de la nación—, la Cámara de Senadores, que simboliza el pacto federal, y el Poder Judicial.
En este seminario, al que asisten mujeres y hombres de diversas entidades del país de manera presencial y virtual, el director general de Asuntos Jurídicos, Adolfo Román Montero, ofreció la conferencia “El ABC del Marco Jurídico de la Cámara de Diputados”.
El funcionario explicó que la Cámara de Diputados se rige por un conjunto de normas incluidas en los artículos 14 y 16 de la Constitución Política, la Ley Orgánica del Congreso General de los Estados Unidos Mexicanos y el Reglamento de la Cámara de Diputados. Asimismo, forma parte de este marco jurídico el Reglamento para el Gobierno Interior del Congreso General, el Código de Ética, el Estatuto de la Organización Técnica y Administrativa y del Servicio de Carrera de la Cámara de Diputados, así como manuales, normas y lineamientos administrativos.
Indicó que la Cámara de Diputados representa la voluntad popular dentro del Poder Legislativo, y que es la única facultada para aprobar el Presupuesto de Egresos de la Federación, fiscalizar la Cuenta Pública a través de la Auditoría Superior de la Federación y llevar a cabo procedimientos de responsabilidad política contra servidores públicos, como el juicio político y el desafuero o declaración de procedencia.
Comentó que el tipo de mayoría requerido para votar en el Pleno puede ser simple —más de la mitad de los diputados presentes—, absoluta —251 votos— o calificada —dos terceras partes de los votos—, lo cual permite que el trabajo legislativo sea democrático y organizado.
A su vez, José de Jesús Vargas, director general de Proceso Legislativo, expuso que el objetivo de una iniciativa es resolver un problema social o corregir deficiencias en las leyes vigentes. Estas pueden ser presentadas por el Presidente de la República, diputadas y diputados, senadoras y senadores, congresos estatales y la ciudadanía.
Detalló que la estructura básica de una iniciativa debe incluir la fundamentación, exposición de motivos, proyecto de decreto, artículos transitorios, así como el nombre y firma del proponente. Asimismo, señaló que una iniciativa puede crear una nueva ley, reformar, adicionar, derogar o abrogar disposiciones existentes.
Dijo que las comisiones son órganos colegiados integrados por todos los grupos parlamentarios y por un cuerpo técnico responsable de revisar los aspectos jurídicos. “Una comisión legislativa no puede fallar en sus argumentos, que ya no son exposición de motivos, sino consideraciones sobre la propuesta recibida”.
