La Sección 22 levanta el plantón y vuelve a las aulas sin abrogar la Ley del ISSSTE

by | Jun 20, 2026 | Oaxaca, Portada

El receso, votado 12,818 contra 3,594, devuelve a clases a más de un millón de estudiantes este lunes. La minuta firmada deja 800 millones de pesos en Oaxaca; el pliego nacional, intacto.

La asamblea cerró a las 23:25 del 19 de junio. Para entonces, en el Centro Histórico de Oaxaca ya se desmontaban las lonas que habían ocupado medio centenar de calles durante 26 días.

Los maestros de la Sección 22 de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación regresarán a las aulas el lunes 22 de junio. La decisión salió de una consulta a las bases: 12 mil 818 docentes votaron por concluir la jornada de lucha y 3 mil 594 por mantenerla. La diferencia —9 mil 224 votos— resolvió un paro que arrancó el 25 de mayo con demandas estatales y se sumó el 1 de junio a la huelga nacional por la abrogación de la Ley del ISSSTE de 2007 y la reforma educativa.

Para los 874 mil estudiantes de educación básica que dejaron 82 mil docentes al salir de las aulas, el dato concreto es el calendario: las clases se reanudan a tiempo para clausurar el ciclo escolar 2025-2026. Para los comerciantes del primer cuadro, el alivio llegó antes, conforme se liberaban Independencia, Morelos, Trujano, García Vigil y la Alameda de León. La toma de la terminal de Pemex había dejado, en el camino, desabasto de combustible en al menos veinte gasolineras de la capital y municipios vecinos.

“No conoce de derrotas”

La secretaria general de la Sección 22, Yenny Araceli Pérez Martínez, presentó el receso ante la Asamblea Nacional Representativa de la CNTE en la sede nacional del sindicato disidente. Lo encuadró como un repliegue táctico, no como una claudicación.

{/ La gente no conoce de derrotas. La CNTE conoce de reorganización y de fortalecimiento desde sus bases. /}

El discurso respondía, punto por punto, a una palabra que circuló desde el Palacio Nacional y en parte de la prensa: derrota. Pérez Martínez sostuvo que la movilización colocó la demanda de una jubilación digna en la agenda nacional e internacional, al coincidir el plantón con el arranque del Mundial 2026 en la Ciudad de México. Recordó que el gobierno federal prometió en campaña abrogar la Ley del ISSSTE y, en el poder, cambió el discurso.

La caracterización fue explícita: el enemigo es el Estado, dijo, un gobierno que no resuelve las demandas. Sobre el reproche de las decisiones de cúpula —también formulado desde el oficialismo—, la respuesta fue institucional: 46 años de dirección colectiva, según la dirigencia. La clausura se hizo por los caídos, los presos políticos y los desaparecidos, con la consigna de no dar un paso atrás.

Lo que la consulta no dice

El relato de la unidad convive con una contabilidad menos lineal. Seis días antes, el 13 de junio, una consulta similar había rechazado el receso por apenas 175 votos: 6 mil 337 contra y 6 mil 162 a favor, según el reporte del secretario de Organización, César Zurita. Aquella noche, la huelga siguió. El giro del 19 de junio invierte ese resultado, pero deja la pregunta de qué se movió en menos de una semana.

Parte de la respuesta está en una minuta. El miércoles 17 de junio, dos días antes del receso, el secretario de Educación, Mario Delgado; el gobernador Salomón Jara, y el director del IEEPO, Emilio Montero, firmaron un paquete de acuerdos con la Sección 22. La pieza mayor: 800 millones de pesos para el ciclo 2026-2027, monto equivalente al del año anterior. El antecedente conviene tenerlo a la vista: hace un año, el magisterio oaxaqueño recibió otros 800 millones una semana antes de levantar el plantón.

El resto del acuerdo se lee como un inventario. Un estímulo de 100 mil pesos por cada maestro que pase a jubilación. El pago de uniformes del ciclo actual —810 pesos por alumno— a más tardar el 30 de junio. Subsidio de energía eléctrica para los planteles de la sección. Recategorizaciones, una reunión con los titulares de Educación e ISSSTE, y mesas tripartitas para reparación de daños, justicia y seguridad social. Pérez Martínez deslindó la bolsa del fin de la huelga: la destinó a contratación, ante un rezago de más de diez mil plazas que la reforma educativa impide cubrir de inmediato.

La aritmética del pliego nacional, en cambio, no aparece en el documento. La abrogación de la Ley del ISSSTE, la sustitución de UMA y Afore por un esquema solidario, la jubilación por años de servicio, el ciento por ciento de aumento al salario base: nada de eso se firmó. Lo que se firmó es estatal, presupuestal y oaxaqueño. Lo que se exigía es nacional, estructural y sigue en la mesa.

La dirigencia anunció lo que viene: balance, análisis de tácticas, fortalecimiento de alianzas con las organizaciones sociales, sindicatos y colectivos que acompañaron el plantón. El verbo que se repite es reorganizar. El que se evita es ceder.

{/ Así como salimos miles y miles de compañeros en esta huelga nacional, volveremos, y con más fuerza. /}

El receso tampoco apagó el reclamo. El mismo fin de semana, en un acto de la presidenta Claudia Sheinbaum en Baja California, un grupo de maestros le gritó “¡Claudia, mentiste!”, en alusión a la promesa de campaña sobre el ISSSTE. La dirigencia de la Sección 22 dejó la puerta entornada: prevé el regreso a clases este lunes, pero condiciona la calma a que se cumplan los compromisos firmados.

Queda, al margen del acta, lo que el acta no salda. 874 mil estudiantes pasaron casi un mes sin clases, y el calendario obliga ahora a clausurar el ciclo en cuestión de días. Los comerciantes del Centro Histórico cuantifican pérdidas que ninguna minuta repara. Y la jubilación digna, eje de todo, sigue donde estaba el 25 de mayo: en la calle, no en la ley. Hubo 800 millones para volver a las aulas. No los hubo para la demanda que las vació. El lunes vuelven las clases; la pregunta de fondo, también, vuelve a su lugar.