México merece cuentas claras y resultados que mejoren su vida: diputada Merilyn Gómez Pozos
En sesión vespertina, la presidenta de la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública, diputada Merilyn Gómez Pozos (Morena), fundamentó el dictamen relativo a la Cuenta de la Hacienda Pública Federal correspondiente al Ejercicio Fiscal 2024.
La Cuenta Pública 2024 tiene una particularidad histórica: corresponde al cierre de la primera etapa de la transformación de la vida pública iniciada en 2018. Durante ese periodo, la austeridad republicana y una nueva orientación del gasto público buscaron colocar el bienestar de la población en el centro de las decisiones presupuestarias, con especial atención a quienes históricamente habían quedado rezagados.
Destacó que en 2024 la economía mexicana creció 1.5 por ciento, el desempleo promedió 2.7 por ciento y la inflación cerró en 4.2 por ciento, a pesar de un escenario internacional marcado por tasas de interés elevadas y tensiones geopolíticas.
Los ingresos presupuestarios ascendieron a 7 billones 493 mil millones de pesos, cerca de 164 mil millones más de lo previsto y 454 mil millones más que en 2023. Este resultado se inscribe en una política tributaria que fortaleció el combate a la evasión fiscal y mantuvo la prohibición constitucional de condonar impuestos.
Además, el gasto neto total alcanzó 9 billones 205 mil millones de pesos, un incremento real de 7.5 por ciento respecto al año anterior y representó el 27.1 por ciento del Producto Interno Bruto. Del total, 73.6 por ciento correspondió al gasto programable destinado al financiamiento de bienes, servicios y programas. El 26.4 por ciento restante se destinó a gasto no programable, incluidas participaciones a entidades federativas, el costo financiero de la deuda pública y adeudos de ejercicios fiscales anteriores.
La diputada Merilyn Gómez precisó que, al observar el gasto programable por funciones, el 65.7 por ciento se destinó a desarrollo social, el 26.9 por ciento a desarrollo económico y el 7.4 por ciento a gobierno. Dentro del gasto neto total, la inversión presupuestaria alcanzó un billón 364 mil millones de pesos.
En materia de financiamiento, el endeudamiento neto ejercido ascendió a dos billones 233 mil millones de pesos, un 3.2 por ciento menos del monto autorizado.
Comentó que esos recursos se tradujeron en pensiones que complementan el ingreso de las personas adultas mayores, becas que favorecen la permanencia escolar, programas de apoyo a personas con discapacidad, jóvenes y comunidades rurales, así como inversiones en infraestructura carretera, ferroviaria y energética.
Relató que entre los proyectos que recibieron recursos durante 2024 se encuentran el Tren Maya, el Corredor Interoceánico y dos obras de alcance regional con impacto nacional. La operación de estos proyectos requiere personal de manera continua y abre nuevas oportunidades de conectividad y desarrollo económico para las regiones que comunican.
De igual modo, precisó que entre 2018 y 2024 la población en situación de pobreza pasó de 51.9 a 38.5 millones de personas, lo que representa una reducción de 13.4 millones. En ese mismo periodo, el poder adquisitivo del salario mínimo aumentó más del cien por ciento, mientras que el ingreso corriente promedio de los hogares creció 15.7 por ciento en términos reales.
Gómez Pozos subrayó que para la Cuenta Pública 2024 la Auditoría Superior de la Federación realizó dos mil 264 auditorías, el cien por ciento de las previstas en su programa anual. De ellas, mil 846 correspondieron al gasto federalizado, 175 a desarrollo económico, 154 a desarrollo social y 89 a funciones de gobierno.
La fiscalización dio lugar a seis mil 274 acciones preventivas y correctivas, entre ellas dos mil 762 pliegos de observaciones y dos mil 203 promociones de responsabilidad administrativa sancionatoria, además de recomendaciones y solicitudes de aclaración.
Además, la Auditoría reportó 67 mil 175 millones de pesos entre recuperaciones realizadas, recuperaciones probables y montos por aclarar. La mayor parte de los montos pendientes correspondió a gasto federalizado. Estos montos requieren seguimiento.
Entre los hallazgos de la Auditoría también se encuentran definiciones en la gestión administrativa, la planeación y los controles internos de diversos entes fiscalizados. “Atenderlas contribuye a prevenir errores y mejorar el ejercicio de los recursos públicos. Una observación no constituye por sí misma una responsabilidad acreditada. Donde se comprueben desvíos o abusos, sus responsables deberán responder ante la justicia sin excepciones ni privilegios”.
Indicó que ante la Cuenta Pública 2024 la responsabilidad es clara: examinar cómo se ejercieron los recursos públicos y exigir que las observaciones reciban el seguimiento que establece la ley, porque la honestidad en el ejercicio del poder público debe expresarse tanto en la forma de administrar el dinero como en la disposición de rendir cuentas sobre su destino.
La fiscalización en México también avanza con nuevas herramientas, mejores prácticas y la preparación de quienes tienen la responsabilidad de vigilar el ejercicio de los recursos públicos, “pero su mayor fortaleza debe ser la independencia, que la Auditoría Superior de la Federación ejerza plenamente su autonomía con rigor técnico y sin interferencias”.
El compromiso es profundizar ese esfuerzo para que la vigilancia del dinero público sea cada vez más rigurosa, eficaz y transparente. “Los avances alcanzados nos dan razones para mirar hacia adelante con confianza y continuar construyendo un país con mayores oportunidades, mejores instituciones y bienestar para las familias, porque el pueblo de México merece las dos cosas: cuentas claras y resultados que mejoren su vida”.
