- En el 129 aniversario del natalicio de Manuel Gómez Morín, afirma que la pluralidad constituye la esencia misma de la República
- La legitimidad nace de la deliberación amplia, el progreso perdura cuando se sostiene en la ley y la democracia se consolida con instituciones firmes y confiables, señala
En tiempos de definiciones nacionales, como las que viviremos con la reforma electoral, el pensamiento demócrata de Manuel Gómez Morín adquiere vigencia, afirmó la presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, y sostuvo que la democracia se fortalece cuando caben todas las voces, el disenso se escucha con respeto y el debate eleva la calidad de las decisiones.
Honrar a Gómez Morín, abundó, es renovar, con serenidad y firmeza, el compromiso que nos corresponde en este momento de la historia nacional.
“Es ejercer la política con visión de Estado, con sentido de responsabilidad institucional y con lealtad a México. Es afirmar que la pluralidad constituye la esencia misma de la República”, expresó.
Desde el monumento a Manuel Gómez Morín en la Ciudad de México, en el 129 aniversario de su natalicio, López Rabadán insistió en que hoy más que nunca se debe reivindicar el valor del diálogo, pues, dijo, la legitimidad nace de la deliberación amplia, el progreso perdura cuando se sostiene en la ley y la democracia se consolida con instituciones firmes y confiables.
“Hoy, en medio de la inseguridad que lamentablemente se vive en distintas regiones del país, en un año decisivo para la renegociación del Tratado de Libre Comercio, y a las puertas de una discusión sobre una posible reforma electoral, resulta imprescindible volver la mirada a quienes han encarnado el servicio público con visión de estado”, expresó.
Es precisamente en momentos como éste, insistió, cuando más se necesitan mujeres y hombres comprometidos con el interés nacional, capaces de conducir al país con responsabilidad y de construir el México que anhelamos
Durante su discurso, López Rabadán recordó que Gómez Morín fue constructor de instituciones como el Banco Central -hoy Banco de México-, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Banco de Avío -hoy Banobras-, defendió con firmeza la libertad de cátedra y la autonomía universitaria como pilares del pensamiento libre y de la vida democrática.
Era un estadista, recalcó, pues decidió la creación y no la destrucción de instituciones cuando el país buscaba estabilidad, reglas y rumbo.
“Hoy más que nunca nos toca defender con ideas y con valor aquello en lo que creemos, aquello que hemos hecho realidad, cuando dirigimos un municipio, un Estado o la nación (…) creemos en la democracia, en el derecho de los mexicanos a votar libremente, en los contrapesos necesarios para perfeccionar las decisiones”, destacó.
Porque, recordó, como dijo Gómez Morín: “Las ideas y los valores del alma son nuestras únicas armas, no tenemos otras, pero tampoco las hay mejores”.
“Que el legado de Manuel Gómez Morín nos inspire a estar siempre a la altura de México, y a defender, con responsabilidad y convicción, la grandeza de sus familias y sus instituciones”, finalizó.
