Todos los municipios de Oaxaca incumplen ley de protección civil: Maza

by | Jun 10, 2026 | Oaxaca, Portada

La ley exige a los municipios el 3% para emergencias; ninguno lo ha asignado

NADIA SANABIA

El mar se adelantó a los pronósticos. Antes de que la tormenta tropical Boris tocara tierra la madrugada del martes por Santo Domingo Armenta, en los límites de Oaxaca con Guerrero, el mar de fondo llevaba casi veinte días golpeando la costa: rompió el canal de Zicatela y el agua alcanzó la calle del Morro, dejó daños en negocios de playa en Zipolite y obligó al cierre de Carrizalillo, Bacocho, El Coral y de los puertos a toda embarcación y actividad náutica.
Boris dejó su lluvia más alta en Salina Cruz, con 171 milímetros, y registros de 50 a 90 milímetros en distintas regiones, de acuerdo con la dirección local de Conagua. La presa Benito Juárez, en Jalapa del Marqués, amaneció el martes con 73 milímetros y un incremento cercano a los 10 millones de metros cúbicos en su almacenamiento. Ante precipitaciones que superarían los 80 milímetros, se suspendieron clases en Santa María Huatulco y en municipios de la Costa y la Sierra Sur —entre ellos Candelaria Loxicha, San Agustín Loxicha, San Miguel del Puerto, San Mateo Piñas y Santiago Xanica—, con el criterio de proteger a estudiantes que cruzan ríos y arroyos para llegar a la escuela.
Las carreteras operan con afectaciones localizadas: un derrumbe en el kilómetro 5 del camino artesanal de San Miguel Ahuehuetitlán hacia San Juan Ihualtepec, en la Mixteca, atendido inicialmente por la policía municipal; el cierre total del cruce de Quiavicusas, donde el caudal arrastró una camioneta que intentó atravesarlo; y, reportado al cierre de la conferencia, un desprendimiento de rocas en el kilómetro 90 de la autopista Oaxaca–Cuacnopalan, notificado a Capufe. El aeropuerto de Huatulco operó con normalidad —la única cancelación, un vuelo de Volaris, fue decisión de la aerolínea— y el de Puerto Escondido permaneció abierto.
La respuesta institucional se articuló desde Santa María Huatulco, donde se instaló un puesto de mando unificado con presencia de la coordinadora nacional de Protección Civil, Laura Velázquez, y cerca de 70 presidencias municipales del Istmo, la Costa y la Sierra Sur. El gobernador Salomón Jara presentó el esquema como el primero en su tipo en el país, y el coordinador estatal de Protección Civil, Manuel Maza Sánchez, confirmó la disponibilidad de Sedena, Marina, Guardia Nacional y Fuerza Aérea para despliegues inmediatos.
El dato que dimensiona la temporada apareció al final de la conferencia. La Ley de Protección Civil, con más de diez años de vigencia, establece a los ayuntamientos como primeros respondientes y los obliga a instalar su consejo municipal y destinar al menos el 3 por ciento de su presupuesto de ingresos a la atención de emergencias. Hay 375 consejos registrados, con actas. “Cuando les pedimos que nos informen qué cantidad van a designar para el tema de la protección civil, todos se quedan callados. Absolutamente ninguno, incluyendo la ciudad capital”, reconoció Maza. La limpieza de ríos y arroyos que correspondía a los meses de secas, de enero a mayo, comenzó en el Istmo después de la visita de la coordinadora nacional. El funcionario advirtió que la omisión municipal puede derivar en responsabilidades legales si una emergencia deja personas heridas, fallecidas o pérdidas patrimoniales mayores.
El Estado contrató por tercer año consecutivo un seguro catastrófico, con una póliza de 140 millones de pesos a cargo de Ve por Más, que cubre sismos de magnitud superior a 7 y vientos mayores a 150 kilómetros por hora, con polígonos que rebasan los límites estatales. El antecedente inmediato es el huracán Erick, en 2025: las rachas de 255 kilómetros por hora activaron el pago completo, liquidado en menos de un mes. Con recursos de pólizas anteriores se construyen dos centros multitarea y refugios temporales en Collantes y Corralero, con dormitorios y cocina, del tamaño de una cancha de básquetbol.
El pronóstico que sostiene todo lo anterior: una temporada que, según se informó en la conferencia, superará las 21 tormentas en el Pacífico, contra un promedio histórico de 15 a 17. Boris se degradó ya a baja presión remanente, pero la tormenta tropical Cristina se localiza este miércoles frente a las costas de El Salvador, con vientos de 65 kilómetros por hora, y el Servicio Meteorológico Nacional prevé su aproximación al sureste del país entre hoy y el jueves, con lluvias muy fuertes a puntualmente intensas para el norte, este y sur de Oaxaca. Las cuencas bajo vigilancia especial —Ostuta, Chicapa y Los Perros en el Istmo; Cozoaltepec, Verde y La Arena en la Costa— son de respuesta rápida: el agua llega en horas. Los presupuestos municipales, hasta ahora, no han llegado.