La diputada María Eulalia Velasco Ramírez pidió al Congreso retirar la iniciativa que presentó en marzo para garantizar la continuidad de las clases ante cualquier interrupción, y precisó que su alcance nunca buscó confrontar al magisterio
San Raymundo Jalpan, Oax. / Periodistas Oaxaca
La diputada María Eulalia Velasco Ramírez, del Partido de la Transformación Oaxaqueña, difundió este 30 de junio un comunicado institucional sobre la iniciativa que presentó el 17 de marzo para reformar el artículo 14 y adicionar el artículo 18 Bis a la Ley de Educación para el Estado. En el documento informó que solicitó formalmente a la Mesa Directiva del Congreso que la propuesta sea retirada del proceso legislativo.
El proyecto original buscaba que, ante la suspensión de clases por causas ajenas a la comunidad escolar, el Instituto Estatal de Educación Pública de Oaxaca pudiera activar mecanismos de respuesta inmediata: designación de personal docente sustituto, habilitación de sedes extraordinarias o estrategias académicas para evitar la pérdida de aprendizajes. La propuesta ponía especial atención en las comunidades rurales e indígenas, para las que mandataba privilegiar siempre la enseñanza presencial sobre cualquier alternativa digital, en reconocimiento a que la brecha de conectividad no debería traducirse en una brecha de aprendizaje.
Entre marzo y el comunicado de este martes, el conflicto magisterial en Oaxaca atravesó distintas etapas. La Sección 22 sostuvo un paro nacional del 25 de mayo al 19 de junio, con plantón en el centro histórico de la capital oaxaqueña y en la Ciudad de México, que se levantó tras un proceso de consulta interna y la aceptación de un bono extraordinario ofrecido por la Secretaría de Educación Pública. El 29 de junio, un grupo de docentes de Educación Física de la Sección 22 acudió a la conferencia matutina del gobernador Salomón Jara para exigir el pago de horas laborales retenidas por el IEEPO; el gobierno estatal instaló una mesa de trabajo el mismo día para atender el planteamiento.
Velasco Ramírez precisó en su comunicado que el alcance de la propuesta estaba pensado exclusivamente para supuestos específicos e individuales —como ausencias injustificadas de personal docente existiendo condiciones para dar clases—, independientes de las luchas magisteriales, organizaciones sindicales o colectivas.
Para las familias de las comunidades rurales e indígenas que la iniciativa nombraba de forma explícita, el interés de fondo —que ninguna interrupción del servicio educativo comprometa el derecho de niñas, niños y adolescentes a aprender— sigue siendo, más allá del trámite legislativo, la vara con la que se medirán las próximas propuestas en la materia.
El comunicado cierra con un reconocimiento explícito al magisterio oaxaqueño.
Seguiré actuando con respeto al magisterio, apertura al diálogo y compromiso con la niñez oaxaqueña, convencida de que defender la educación pública significa actuar con sensibilidad social y respeto institucional.
