Consulta abierta: qué se hará en la jardinera de El Llano que encendió la polémica

by | Jul 9, 2026 | Oaxaca, Portada

El municipio abre a decisión vecinal el uso de jardinera en desuso; cuatro propuestas están sobre la mesa

NADIA SANABIA

La jardinera está vacía. No hay pasto ni arbustos: un rectángulo de tierra suelta ceñido por un marco de cantera, con dos árboles que sobreviven en su propio cerco, sobre la avenida Juárez casi esquina con Humboldt, frente a la Farmacia del Ahorro. Ese cuadro de suelo desnudo —catorce metros por dieciséis, según el municipio— es el que en pocos días llenó de cartas, publicaciones y hasta una clausura simbólica un debate sobre el destino del parque más grande de la capital.

El miércoles, el presidente municipal Raymundo Chagoya Villanueva recorrió el Llano y respondió preguntas en el mismo punto señalado, acompañado del ambientalista Nazario García Ramírez, del director de Centro Histórico y Patrimonio Edificado, Eduardo Barajas, y de integrantes del cabildo. Ahí anunció lo que ahora ordena la discusión: una consulta amplia para que vecinas y vecinos definan el uso de ese espacio. «La opinión de todas es muy importante», dijo, y adelantó que el ayuntamiento propondrá el ejercicio para «ver cuál va a ser el mejor uso».

/ Cuatro futuros caben en un mismo cuadro de tierra. /

Cuatro propuestas para un mismo suelo

El proyecto inicial contemplaba un gimnasio de calistenia, y de ahí partió el reclamo. Pero en el recorrido el propio municipio abrió el abanico. Sobre la mesa hay al menos cuatro usos: más arbolado y jardinería, como pide el ambientalista; un criadero de colibríes, propuesto por vecinas del Centro Histórico; áreas de juegos infantiles, que reclaman madres del barrio; y el gimnasio al aire libre, que piden quienes hacen ejercicio en el parque. «Todos los usos son rescatables», planteó el edil. La calistenia, insistió, se instalaría sobre corcho permeable o arena amortiguante —como en los juegos infantiles contiguos—, nunca sobre concreto.

Nazario García, que llegó a criticar el proyecto, no cerró la puerta: la orientó. Si la vocación de la jardinera es jardinear, «árboles a árboles», y que la calistenia ocupe los espacios que ya están libres. Su reparo es técnico: la membrana, el caucho y hasta la piedra que se colocaba en otra zona calientan el suelo, y ese calentamiento favorece el ganoderma, el hongo que ya pudre la raíz de varios ejemplares. Aun así, fijó una condición que es también una apertura: «si van a meter algo más amigable con esa jardinera, estamos de acuerdo».

Por qué ese cuadro está pelón

Sobre un punto, el funcionario y el ambientalista coincidieron. Barajas explicó que la jardinera se eligió porque es la que menos árboles tiene y no tiene uso: la tierra está tan compactada que el agua no permea, y sin permeabilidad no prende el césped. García lo dijo por otra vía: «los parques como estos son parques de árboles, no son jardines; el pasto necesita luz, y estos árboles gigantescos no la dejan pasar». Donde sí hay sol —frente a la iglesia de Guadalupe— sí hay pasto. En este cuadro no lo hubo. Sobre él, la palabra «tala» no tiene dónde apoyarse: no había arbolado que derribar.

El agua explica el resto. El sistema de riego no abastece césped para las 52 jardineras del parque sin colapsar; las fuentes, cuando corren, evaporan buena parte de lo que reciben. En una ciudad sin agua de sobra, sembrar pasto donde no hay sombra obligaría a un riego constante que el Llano no sostiene. Es el argumento con que el municipio responde a quienes preferirían ver verde ese rincón.

Lo que sigue en debate

El edil descartó de forma tajante dos versiones que circularon en redes: que se encementaría alguna jardinera y que se había derribado arbolado para la obra. No se ha talado ningún árbol, sostuvo. Los 28 ejemplares enfermos o muertos que el municipio prevé derribar —con dictamen técnico, a razón de cinco reposiciones de dos metros y medio por cada uno, hasta 140 árboles endémicos— y las podas contra el muérdago corresponden a otras zonas del Llano, no a esta jardinera. La intervención se inscribe en el programa estatal Linda Oaxaca «Sicarú Lula’».

/ Sobre el cuadro caben cuatro futuros; la decisión, dice el municipio, será del barrio. /

Mientras tanto, el espacio sigue como está: tierra, un marco de cantera y dos árboles cercados. La fecha que el ayuntamiento baraja para reunir a los vecinos es el sábado. De esa mesa —y de lo que la ciudadanía exija en ella— dependerá si el cuadro se llena de barras, de juegos, de colibríes o de árboles; y con qué reglas se decide.