Columna | Domingo García Mijangos, el vendedor de lo ajeno

by | Jul 14, 2026 | Oaxaca, Portada

2006: operador de Ulises Ruiz contra la APPO. 2022: señalado por estafar transportistas. 2025: investigado por vender tierra comunal como propiedad privada. 2026: firma asambleas junto a René Bejarano y, según denuncias, cobra por candidaturas que no controla utilizando a Luisa García. La política oaxaqueña.

Mujer y Poder | Nadia Sanabia

Domingo García Mijangos lleva veinte años en el mismo negocio: vender lo que no es suyo. Vendió paz social cuando Ulises Ruiz necesitaba desactivar a la APPO en la Sierra Sur. Vendió representación sindical a transportistas que después lo señalaron por estafa. Vendió terrenos comunales como si fueran propiedad privada, según las investigaciones en la Fiscalía General del Estado que reportó Zona Roja. Ahora, de acuerdo con un aviso que corre de teléfono en teléfono por la Sierra Sur y la Costa, vende candidaturas. De Morena, de preferencia. Y si el comprador desconfía —porque en Morena, dicen las mismas denuncias, no tiene influencia alguna—, entonces de cualquier otro partido. El catálogo es flexible.

El sábado 18 firmará como anfitrión de una Asamblea Conjunta en el Jardín Las Azucenas de Santa María Coyotepec, al lado de René Juvenal Bejarano Martínez, dirigente nacional del Movimiento Nacional por la Esperanza. La invitación es un documento hermoso: grecas, alcatraces, dos logotipos y la promesa de “un espacio plural de diálogo, reflexión y construcción de acuerdos”. Al pie, la consigna: “Desde Oaxaca, la esperanza que transforma a México”… Sus ambiciones y sueños propagandísticos.

El expediente

En 2011, una brigada internacional de observación documentó en Santiago Xanica los testimonios de pobladores que lo señalaron —junto a Jorge Franco Vargas, el Chucky, entonces secretario general de Gobierno— de amenazar de muerte a defensores indígenas de la región de los Ozolotepec. El mismo informe registra la marcha que organizó en junio de 2006 para respaldar a Ulises Ruiz y desacreditar a la APPO. Ese fue su primer oficio documentado: operador.

En 2019 se llevó a los agremiados de la CEPO de la Confederación de Trabajadores Libertad de México a la CATEM, alegando falta de proyectos. En diciembre de 2022, Libertad Oaxaca publicó los señalamientos de transportistas que lo acusaron de estafarlos durante esa gestión.

En octubre de 2025, Zona Roja reportó las investigaciones abiertas en la Fiscalía por venta ilegal de terrenos; otros medios recogieron testimonios de que ofrecía tierra comunal como propiedad privada en la Costa. Ese mismo mes, organizaciones de la Costa y la Sierra Sur lo denunciaron públicamente por engañar a las comunidades que decía representar, y AM PM Oaxaca describió la técnica de toda su carrera: fotografiarse con políticos en eventos públicos para presumir después una cercanía que nadie le ha otorgado. Varios de esos políticos se han quejado del uso de su imagen. Ninguno, hasta donde se sabe, lo ha llevado ante una autoridad. En Oaxaca la incomodidad rara vez llega a la Fiscalía.

Este año, la columna Lavadero Político lo ubicó detrás de las casas de gestión de una senadora oaxaqueña que aspira a la gubernatura. El aviso que ahora circula en las comunidades lo vuelve a pintar de cuerpo entero, por si hiciera falta: advierte que usa el nombre de esa senadora para recorrer pueblos ofreciendo candidaturas de Morena a cambio de dinero; que promete gestión de programas y recursos cuyos beneficios, las pocas veces que se concretan, se queda casi enteros; y que, como la venta de candidaturas guindas se le ha complicado porque la gente conoce sus prácticas, ha empezado a invocar supuestas relaciones con otras fuerzas políticas y a cobrar por candidaturas a nombre de ellas.

Alerta. Todo lo anterior merece la presunción de inocencia que la ley exige: ninguna carpeta ha llegado, hasta donde consta públicamente, a vinculación a proceso, y este espacio queda abierto a su réplica. Pero la presunción de inocencia es un estándar para jueces, no una amnesia obligatoria para quienes traen un expediente que daña -aún más, la percepción de referentes de la 4T en momentos clave. En este caso, Luisa Cortés. ¿Qué necesidad, Luisa?

Los deslindes

Lo que sí puede exigirse hoy, sin esperar a ningún juez, son deslindes. La senadora cuyo nombre se invoca en las comunidades puede aclarar en una línea si García Mijangos gestiona o no candidaturas, programas y recursos en su representación. Aclarar no cuesta nada cuando no hay nada que aclarar. El silencio, en cambio, se paga: rumbo a 2027, cada personaje de este perfil que un proyecto político tolera a su sombra es una muestra gratis de cómo gobernaría.

Los oaxaqueños llevan años repitiendo como mantra que la política del estado no mejora, que cada vez estamos peor, que puro reciclado… y Domingo García tiene un expediente es la prueba: veinte años reciclándose de sexenio en sexenio y de sigla en sigla.

Convocatoria para el sábado 18

El mismo aviso que denuncia la venta de candidaturas trae una convocatoria: invita a quienes fueron defraudados por García Mijangos a presentarse ese sábado, a las diez de la mañana, en el Jardín Las Azucenas, a reclamarle en persona el dinero que afirman haberle entregado. Esta columna no convoca a nadie. Registra que la convocatoria existe, que viaja por los mismos teléfonos que las denuncias, y que, ojalá, los defraudados se decidan a recurrir a la Fiscalía.

Así que el sábado habrá dos programas en el mismo jardín: el de la invitación, que promete construir acuerdos para transformar México, y el de los defraudados que amagan con llegar a cobrar. García Mijangos, con veinte años de oficio, sabrá atender a las dos clientes. Es lo suyo.