Washington amplía su estrategia

by | Ago 18, 2026 | Opinión

Opinión por Fernando Schütte Elguero

La relación entre México y Estados Unidos en materia de seguridad entra en una nueva fase. No se trata de un cambio radical en la estrategia de Washington, sino de algo más relevante: su ampliación y profundización.

Estados Unidos está incorporando nuevos instrumentos a una política que hasta hace poco se basaba principalmente en cooperación policial, intercambio de inteligencia, extradiciones, sanciones financieras y combate al narcotráfico.

Hoy podemos observar una cooperación bilateral más estrecha, un escalamiento contra los cárteles y nuevas herramientas de presión.

El papel de las instituciones y los actores clave

En esta relación destaca el papel del secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla Trejo, quien ha mantenido una interlocución importante con las autoridades militares estadounidenses. Su participación ha contribuido a preservar espacios de coordinación estratégica en momentos particularmente complejos de la relación bilateral. Algo similar ocurre con el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch.

Washington parece diferenciar entre la cooperación con las instituciones mexicanas encargadas de combatir al crimen organizado y las decisiones que adopta respecto de determinados actores políticos.

Escalamiento estratégico y combate al lavado de dinero

Simultáneamente, Estados Unidos está escalando su estrategia contra los cárteles. Ya no se limita a perseguir capos, combatir el tráfico de drogas, solicitar extradiciones o congelar activos. La designación de organizaciones criminales como terroristas, el mayor involucramiento de sus agencias de inteligencia y la posibilidad de extender operaciones contra organizaciones criminales representan un cambio cualitativo.

La estrategia estadounidense adquiere así dimensiones militares, policiales, judiciales, diplomáticas y financieras. Y en esta última resulta fundamental el combate al lavado de dinero. Los cárteles necesitan empresas, cuentas bancarias, bienes raíces, prestanombres y mecanismos para incorporar enormes cantidades de recursos ilícitos a la economía formal.

Instrumentos de presión y el caso de la cancelación de visas

En este contexto debe analizarse también la cancelación de la visa estadounidense a Andrés Manuel López Beltrán. Retirar una visa no significa que exista una acusación penal ni demuestra la comisión de un delito. Tampoco se han hecho públicas las razones específicas de la decisión. Sería incorrecto afirmar que existe una investigación por narcotráfico, corrupción o lavado de dinero sin evidencia que lo sustente.

Pero sería igualmente ingenuo considerar que la medida carece de significado.

Estados Unidos está utilizando simultáneamente cooperación institucional y nuevos instrumentos de presión:

Visas y sanciones diplomáticas.

Inteligencia e investigaciones judiciales.

Sanciones financieras y extradiciones.

Capacidades militares contra organizaciones criminales.

La seguridad mexicana dejó de ser solamente un problema interno. Para Washington es ya un asunto de seguridad nacional, terrorismo, migración, comercio, lavado de dinero y estabilidad regional.

Estados Unidos no está simplemente cambiando su estrategia hacia México. La está ampliando, profundizando y endureciendo.

@FSchutte