Ensayo sobre la estrategia de transformación desde la escala gregaria
Pongo a consideración del lector este documento; el cual representa lo que podría denominar la dimensión política y programática de mi trabajo sobre sociabilidad humana y transformación social. Mi propósito al difundirlo estriba en aportar elementos para el debate urgente sobre nuestra sociedad moderna; busco alentar el diálogo riguroso y la acción organizada, partiendo del reconocimiento explícito de que ninguna formulación es definitiva. La experiencia colectiva avanza mediante el ensayo y la rectificación; en esa medida, mi pretensión consiste en apoyarme en el estado actual de las ciencias sociales para reducir el error hasta donde nuestras fuerzas lo permitan.
Lejos de cualquier voluntarismo apresurado, asumo que pensar en el largo plazo constituye el camino más sensato para dar margen a que la complejidad social y los equilibrios del entorno natural nos muestren las condiciones reales de mejora, de manera constante y consciente.
El desafío del largo plazo y el aprendizaje de nuestras tradiciones
Vivimos inmersos en una aceleración cotidiana que dificulta la proyección a décadas vista; las coyunturas electorales y las urgencias económicas absorben la energía militante, postergando la discusión estratégica de fondo. Los problemas que gravitan sobre nuestro tiempo —las alteraciones climáticas, la automatización desregulada del trabajo, la concentración de la riqueza y el debilitamiento de los lazos cívicos— exigen respuestas planificadas a escala histórica. Pensar la transición hacia el siglo XXII constituye un acto elemental de responsabilidad ante las generaciones venideras.
En la primera parte del ensayo examino con detenimiento las tres grandes vías históricas del pensamiento transformador. Estudio el paradigma insurreccional; reconozco su capacidad de concentración de fuerzas, al tiempo que advierto su frecuente derivación hacia aparatos burocráticos centralizados. Analizo la vertiente reformista; valoro sus conquistas materiales en favor de las familias trabajadoras, señalando su fragilidad intrínseca frente a los vaivenes del ciclo económico capitalista. Reviso asimismo las experiencias comunitarias y autonomistas; admiro su congruencia ética al prefigurar relaciones solidarias directas, pero constato las dificultades objetivas que enfrentan cuando operan de manera aislada y desprovistas de mecanismos de coordinación territorial amplia. Ante este panorama, planteo la necesidad de tejer una ecología de escalas; una arquitectura donde la deliberación de base convoque a estructuras federadas para resolver problemas de mayor alcance geográfico.
El punto de partida: la conjetura de la doble sociabilidad
El eje que vertebra mi propuesta teórica es la conjetura de la doble sociabilidad. Con base en la evidencia antropológica y evolutiva, observo que la especie humana está adaptada biológicamente para convivir en colectivos de proximidad; grupos de hasta cincuenta personas para la cooperación estrecha y asambleas de hasta ciento cincuenta integrantes vinculadas por la reciprocidad directa, el afecto y el contacto cara a cara. A este ámbito lo denomino sociabilidad gregaria basal.
Por otra parte, la historia civilizatoria ha requerido construir una hipersociabilidad cultural mediada por abstracciones; las leyes escritas, el dinero, las instituciones del Estado y las redes informáticas. Gran parte del malestar que hoy experimentamos en las organizaciones sociales —el cansancio extremo, el desencanto y la desmovilización de los cuadros— procede del choque cotidiano entre nuestros límites gregarios y la frialdad de las estructuras abstractas masivas.
Para atenuar este conflicto, propongo adoptar el principio de subsidiariedad radical; una regla organizativa según la cual toda decisión susceptible de resolverse en la cercanía de la asamblea vecinal o el núcleo de trabajo jamás debe delegarse a una instancia superior. Las coordinaciones comarcales o estatales quedan reservadas únicamente para aquellas tareas de defensa, distribución o conectividad que excedan la capacidad del grupo inmediato, manteniéndose siempre bajo control revocable de la base.
Cuatro horizontes cotidianos y la temporalidad de la transición
La transformación que vislumbro supera la noción de una simple disputa electoral; requiere una labor continuada en cuatro terrenos de la vida colectiva:
El poder; orientado a construir soberanía popular desde los barrios y las comunidades agrarias hacia federaciones territoriales.
La convivencia; centrada en la desmercantilización de las labores de cuidado y en la reconstrucción del afecto cívico.
El aprendizaje; dirigido a recuperar la riqueza de los saberes prácticos y fomentar círculos de cultura con lucidez reflexiva.
La tecnología; abocado a rescatar la autonomía técnica, la democratización de las herramientas digitales y el diseño común de infraestructuras básicas.
Para articular estos campos sugiero el ciclo Resistencia – Reforma – Revolución. La resistencia permite agrupar el malestar compartido; la reforma edifica cooperativas, redes de abasto y escuelas populares en el seno del presente; y el horizonte revolucionario emerge de forma acumulativa, cuando la densidad de estas instituciones populares sobrepasa la capacidad de asimilación del régimen vigente. Sugiero organizar este esfuerzo en tres etapas tentativas: una primera fase de arraigo de autonomías locales (2026–2040); una segunda fase de coordinación regional y tensionamiento institucional (2040–2065); y una tercera etapa de consolidación de nuevas formas de gestión democrática (2065–2085).
Apéndices empíricos y aportes metodológicos
Para enriquecer el debate estratégico, he incluido cinco apéndices monográficos al final de la obra. En ellos comparto un balance crítico sobre el reflujo de las alternativas políticas en Occidente y América Latina, la transformación del sindicalismo tradicional y los dilemas inherentes a los partidos de masas en el contexto mexicano reciente.
Asimismo, en el último apéndice presento una guía para el uso de la plataforma institucional Monos Alfa Lab y su simulador algorítmico SAM5526-PUB. Se trata de una modesta aportación técnica desarrollada para apoyar a comunidades y gremios a diagnosticar la cohesión interna de sus grupos, aminorar el impacto de la polarización mediática y diseñar planes de trabajo organizativo a escala de proximidad.
Este escrito no pretende ofrecer fórmulas infalibles ni itinerarios acabados. Es, sencillamente, una aportación sincera al esfuerzo común por clarificar ideas y explorar caminos viables para la organización de nuestros pueblos. Los invito con cordialidad fraterna a leer sus páginas, someter sus tesis a la crítica rigurosa y, fundamentalmente, poner a prueba estas conjeturas en el terreno donde la vida colectiva adquiere verdadero sentido; el trabajo paciente, solidario y cara a cara entre iguales.
