Oaxaca de Juárez, Oaxaca, a 30 de octubre de 2026. Jesús Ángel Ruiz Díaz, uno de los dos hermanos hallados sin vida en Santa María Atzompa, iba como copiloto en la motocicleta desde la que se disparó contra Jesús Alvarado Carrera, “El Chuy”, y Rosalba Sánchez Fentanez, la pareja de vendedores de elotes asesinada el 3 de octubre en San Martín Mexicápam. Así lo informó la Fiscalía General del Estado de Oaxaca, que atribuye los tres crímenes a un mismo autor intelectual, ligado a préstamos “gota a gota”.
La pista salió de la propia moto, una Honda XR‑190 blanca con franjas negras y rojas. Al localizar a su dueño, este declaró que era cuñado de Jesús Ángel y que ese día se la había prestado. Con esa declaración y con otras que la Fiscalía dice haber reunido, el fiscal general José Bernardo Rodríguez Alamilla afirmó que ya no tienen duda sobre su participación.
Los dos hermanos, Jesús Ángel y Juan José Ruiz Díaz, jóvenes de 18 y 22 años, fueron privados de la libertad el 26 de octubre, alrededor de las cinco de la tarde, en la carretera a San Pedro Ixtlahuaca, por hombres armados que viajaban en una camioneta Dodge Durango negra. Después fueron localizados en el paraje Las Pozas, en Atzompa, con huellas de tortura. Eran hijos de Jesús Salvador Ruiz López, “Chava Michoacano”, ejecutado el 11 de febrero e investigado por homicidio, secuestro, extorsión, narcomenudeo y cobro de piso en la Central de Abasto y San Pedro Ixtlahuaca.
Para la Fiscalía, la muerte de los hermanos fue un ajuste de cuentas dentro de un grupo dedicado al cobro de piso, y el hombre para el que empezaron a trabajar sería también quien ordenó el ataque contra la pareja de eloteros. En su versión, “El Chuy” tenía una deuda con ese grupo y, a su vez, prestaba dinero a otras personas. La familia de la pareja los ha descrito como gente trabajadora que fue víctima de extorsión y que, por ello, tuvo que cerrar parte de su negocio.
La Fiscalía asegura que el autor intelectual está plenamente identificado.
