La comunidad universitaria gana certeza y horizonte: la aportación estatal pasa de 12.89% a 26% del convenio —256 millones adicionales— y con ella se aseguran la operación del año, el hospital universitario y el rescate del edificio central.
NADIA SANABIA
Los estudiantes de medicina, enfermería, odontología y psicología de la UABJO conocen bien el problema: no hay dónde hacer los campos clínicos. La universidad ha llegado a gestionar espacios en otros estados para que sus alumnos completen la formación práctica que exige el área de la salud. Ese cuello de botella empezó a destrabarse este martes, cuando en la conferencia semanal del Ejecutivo estatal se confirmó que el actual Hospital Civil “Aurelio Valdivieso” quedará como hospital universitario una vez que opere el nuevo hospital en construcción. Las prácticas clínicas, explicó el rector Farid Acevedo López, podrán iniciarse desde el primer año de la carrera, en un inmueble que además se incorporará al patrimonio de la institución.
El anuncio de mayor calado, sin embargo, es presupuestal. La aportación estatal al convenio de la UABJO pasará de 12.89% a 26%: 256 millones de pesos adicionales sobre los 185 que se destinaron el último año, para un total de 442 millones. El dato revierte una constante de décadas —Oaxaca figuraba entre los últimos lugares del país en aportación estatal a su universidad pública— y abre, por primera vez, condiciones reales para la agenda que la comunidad universitaria ha empujado durante años, empezando por la gratuidad de la inscripción.
La serie histórica presentada en la conferencia dimensiona el salto. En el último año de cada administración, la aportación estatal fue de 53.3 millones de pesos en 2010, 100.2 millones en 2016 y 143.9 millones en 2022. Los aumentos entre sexenios habían sido de 88% y 44%; el actual es de 208%. En dieciséis años, la aportación estatal había crecido 90 millones de pesos; este martes creció 256 en un solo movimiento.
{/ En dieciséis años, la aportación estatal a la UABJO creció 90 millones de pesos; este martes creció 256 en un solo movimiento /}
El rector transparentó a qué llega el recurso, con los números abiertos ante la comunidad universitaria. La UABJO opera con un déficit de 266.3 millones de pesos en 2026 —223.1 millones en remuneraciones, 3.2 en servicios generales y 40 millones de un préstamo tomado para cerrar el ejercicio anterior—. La ampliación de 256 millones cubre prácticamente esa brecha completa: las quincenas del personal docente y administrativo, de septiembre a diciembre, quedan respaldadas, y la universidad podrá cerrar el año con la operación de todos sus servicios intacta.
{/ “Con esta aportación de 256 millones rescatamos la operatividad de este año de la universidad”: Farid Acevedo /}
La ampliación viene acompañada de una gestión que apunta a volverla permanente: el gobierno estatal acompañará a la universidad ante la Secretaría de Hacienda para que estos recursos queden etiquetados por la vía federal, de modo que el nuevo piso presupuestal se consolide como norma y no como excepción. Es el tipo de candado que las universidades públicas del país buscan desde hace años y que pocas consiguen.
A la ampliación del convenio se suman 65 millones de pesos para la rehabilitación integral del edificio central de la Facultad de Derecho y su conversión en Centro Cultural Universitario. El inmueble, de alto valor patrimonial y de identidad para generaciones de universitarios, llevaba años rezagado por falta de presupuesto. Con esa partida, la bolsa total destinada a la universidad supera los 500 millones de pesos.
La parte más tangible para la vida cotidiana llegó sobre ruedas. Se entregaron tres unidades: una pipa de agua para las preparatorias y facultades ubicadas fuera del campus, que en época de estiaje dependen del suministro externo; una ambulancia de urgencias veterinarias, demanda recogida durante la campaña rectoral; y una unidad móvil veterinaria que ya acumula más de 50 solicitudes de municipios interesados en sus servicios. El arranque será en la capital: la universidad construye un convenio con el municipio de Oaxaca de Juárez para realizar campañas de esterilización de mascotas directamente en las colonias.
{/ La unidad móvil veterinaria suma más de 50 solicitudes de municipios; las esterilizaciones comenzarán en colonias de la capital /}
Hay, además, un dato de método que Acevedo subrayó y que la memoria universitaria sabrá apreciar: el aumento se obtuvo “sin esas acciones que regularmente se acostumbran” —marchas, presiones, tomas de instalaciones—. En una universidad cuya historia presupuestal se escribió muchas veces en la calle, esta ampliación llegó por la vía de la gestión y el diálogo institucional. Para los estudiantes, eso se traduce en algo muy concreto: un año escolar sin paros derivados de la asfixia financiera.
El horizonte que se abre es el que la comunidad ha esperado. Con la operación asegurada, la universidad puede ahora ordenar sus cuentas históricas y avanzar hacia la gratuidad —estimada en unos 200 millones anuales— desde una posición de estabilidad y no de emergencia. Los estudiantes del área de la salud tienen un hospital en el horizonte; los de Derecho, su edificio central de regreso como espacio cultural; las colonias de la capital, servicios veterinarios universitarios; y las preparatorias foráneas, agua asegurada en el estiaje. La cifra es histórica, pero la implicación lo es más: por primera vez en dieciséis años, el tamaño del presupuesto y el tamaño del proyecto universitario comienzan a parecerse.
